martes, 29 de noviembre de 2011

Uno de Sor Juana Inés de la Cruz, muy pasional.


En perseguirme, Mundo, ¿qué interesas?

¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
poner bellezas en mi entendimiento
 
y no mi entendimiento en las bellezas? 
 



Yo no estimo tesoros ni riquezas;
y así, siempre me causa más contento
 
poner riquezas en mi pensamiento
 
que no mi pensamiento en las riquezas. 
 



Y no estimo hermosura que, vencida,
es despojo civil de las edades,
 
ni riqueza me agrada fementida, 
 



teniendo por mejor, en mis verdades,
consumir vanidades de la vida
 
que consumir la vida en vanidades. 
 

miércoles, 5 de octubre de 2011

¿Náusea o no?


“…mi pensamiento es yo, por eso no puedo dejar de pensar […] el asco de existir son otras tantas maneras de hacerme existir, de hundirme en la existencia…”, “Soy. Existo, pienso, luego soy yo; soy porque pienso, ¿por qué pienso? No quiero pensar más…”
     “Jamás había pensado antes estos últimos días lo que quería decir existir… yo era como los demás, como los que se pasean a la orilla del mar con sus trajes de primavera, decía como ellos: el mar es verde, aquel punto  blanco, allá arriba es una gaviota, pero no sentía que aquello existiera, que la gaviota fuera una gaviota existente; de ordinario la existencia se oculta, ella es nosotros… cuando creía pensar en ella, no pensaba en nada, tenia la cabeza vacía, o mas exactamente, una palabra en la cabeza, la palabra ser.” 
     “… por definición, la existencia no es la necesidad. Existir es estar ahí, simplemente: los existentes aparecen, se dejan encontrar, pero nunca es posible deducirlo […] La existencia no tiene memoria, no conserva nada de los desaparecidos, ni siquiera un recuerdo, existencia en todas partes, al infinito, de más. Siempre y en todas partes; existencia limitada solo por existencia.”

 

domingo, 25 de septiembre de 2011

Mi corazón pide más sangre

Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.  ¿ Díganme si Confucio no tenía razón? Sí que la tenía.  
     En ocasiones siento escalofríos y como si me doliera el corazón... D:

lunes, 5 de septiembre de 2011

El cerebro es maleable

Se sabe ya que el cerebro es maleable, depende de tus actividades diarias éste puede "desarrollarse" más y en zonas especificas. 
     Creo que aunque nuestro cerebro ya sabe que hará 10 segundos antes de hacerlo, podemos controlarnos, podemos cambiar, podemos adquirir nuevas costumbres porque somos conscientes,  tenemos el libre albedrío (científicamente). Hay que vivir felices, experimentar eso que tanto nos gusta: el resolver problemas. Somos los animales con el cerebro más grande, hay que poner en alto esa característica, con nuestras acciones.
     Hay que moldear nuestro cerebro, nuestra vida, nuestro mundo, de forma agradable... de una forma en la cual todos los seres vivos podamos integrarnos, porque uno forma parte del otro,  y así todos formamos parte de un todo.